jueves, 31 de diciembre de 2009

COMO TALISMANES PERDIDOS EN UN DESVÁN





Dedicado a mi hermano Javier Suñer Queralt (1966-1983) 
Recordar es obsceno, peor: es triste.
Olvidar es morir.
Vicente Aleixandre
                                                                                                    
                                                                                                 
se fue entre nieblas mortales
la marca que nos nombraba
            que llevamos a fuego en el alma
y entre mis lamentos
           amortiguados por el tiempo
recuerdo esta deuda impaga
 

es que he tenido que aprender
                             aprender a pegar palabras
                                        torpemente
                                                veinticinco años más tarde


te debo  este poema como un monumento
ahora que ya no hay lágrimas
ni rabia
ni desesperación
          sólo queda esta tristeza antigua
                  y objetos  como talismanes perdidos en un desván
tu cara en un espejo empañado
fantasma nebuloso


nos vence el tiempo
             como siempre
                   vampiro primordial


este poema nunca podrá ser un monumento
tal vez una triste proclama
la comprobación
          que sólo de verdad morimos
                          cuando nos olvidan



3 comentarios:

Anónimo dijo...

Que bueno y que alegria me da el sentir como has expresado tus sentimientos atraves del poder de tu poema el cual forma parte origen de tu ser, sin mascaras, puro e inocente, hacia un gran ser que vino a este mundo a dejarnos un gran aprendizaje, El verdadero Amor incondicional.
UN ABRAZO CON AMOR, TU PRIMO, PABLO SUÑER.

Antonio dijo...

He sentido a veces atracción por la poesía, pero me doy cuenta que se disfruta mucho más si la escribe un amigo. Me gustó mucho este poema. Acerca de un tema que creo nunca tocamos en nuestras muchas tertulias. Una huella de tu viaje que ahora conozco más gracias a este blog. Te felicito por tu creatividad y por atreverte a escribir en voz alta experiencias tan íntimas. Un abrazo y se le quiere mucho,
Antonio Estrada

Anónimo dijo...

Hombre Carlos Tal vez parezca a esta altura tonto, pero te puedo decir que tu hermano fue un en vida un chico alegre, sencillo y de muy buen caracter, su partida me impacto estudiabamos 4 año y recuerdo cuando se fue esa tarde y el duro desenlace, pero sabes Dios se lleva la gente buena como Javier, siempre lo recorde por que a los dos meses tambien murio mi padre y cuando iba visitar la tumba de mi padre visitaba la de Javier por que estan en la misma terraza, el solo estudio un año junto conmigo, pero creeme de corazon que lo lamente mucho por su familia y en especial por sus padres, Con respecto a ti no te conozco, pero tu creatividad en la poesia esta inspirada por ese maravilloso Angel llamado Javier tu Hermano, que Dios Te Bendiga y a tu familia, Cesar Enrique